Para suscribirte al Blog

martes, 25 de marzo de 2008

¿Es deseable un sistema de circunscripciones uninominales?

Escrito en Altavoz Magenta, el 25 de marzo de 2008.


He leído últimamente, en algún sitio de internet, la opinión de algunos usuarios que abogaban por la reforma de la Ley Electoral para implantar un sistema de pequeñas circunscripciones uninominales. ¿En qué consiste este sistema? ¿Es más democrático?

En un sistema de circunscripciones uninominales, el territorio se divide en pequeñas porciones y en cada una de ellas sólo se elige un diputado. El partido que vence en esa circunscripción, aunque sólo obtenga una victoria relativa, se lleva el representante, quedando los demás votos sin ninguna representación (es decir, "se van a la basura"). El mejor ejemplo de este sistema lo encontramos en el Reino Unido.



Para estudiar la proporcionalidad del sistema, veamos los resultados de las últimas elecciones al Parlamento británico de 2005 (gráfico de la izquierda, arriba).

El Partido Laborista obtuvo un 35,3% del voto total.
El Partido Conservador logró un 32,3%.
Los Demócratas Liberales recibieron un 22,1%.

Como se puede ver, los tres partidos recibieron un porcentaje de voto muy similar. Ello podría hacer pensar que los tres obtendrían un porcentaje similar de escaños. ¿O no? Los laboristas, sin embargo, consiguieron 356 escaños de los 646 totales. Es decir, tuvieron MAYORÍA ABSOLUTA (55% de los escaños) con un 35% de los votos.

¿Quienes se vieron perjudicados por el sistema uninominal? Los Liberales Demócratas: con un 22% de votos sólo recibieron el 9,6% de escaños (62 asientos). Los conservadores se vieron ligeramente perjudicados (con un 32% recibieron el 30% de diputados). Además, numerosos partidos que había conseguido un porcentaje de votos relevantes (los derechistas BNP y UK Independence o los ecosocialistas del Green Party) se quedaron fuera del Parlamento, mientras que otros con menos votos, como el RESPECT, partido trotskista, o los Socialdemócratas y Laboristas, lograron una relevante representación.

La diferencia entre el resultado que se produjo con el sistema uninominal y el que se habría producido con el proporcional puro se ve en el siguiente gráfico:



Rojo: Laboristas
Azul: Conservadores
Naranja: Liberales demócratas
Resto colores: Partidos minoritarios



Es evidente que hay una grave desconexión entre los votos emitidos y los escaños asignados. ¿Esto es lo que queremos para España? Desde luego, yo no.


La propuesta que defendemos desde este canal [Altavoz Magenta] es y siempre será de un sistema electoral lo más proporcional posible: circunscripción única o autonómica.

7 comentarios:

JESÚS ZAMORA BONILLA dijo...

El sistema de circunscripciones uninominales se basa en una noción de "representatividad" que no es la de que "el parlamento sea una fotocopia del resultado electoral". En aquel sistema, la representatividad se entiende como la RESPONSABILIDAD que el parlamentario tiene ANTE SU CIRCUNSCRIPCIÓN: le hayan votado o no, él es SU representante, y él se esforzará en defender los intereses de su circunscripción, a menudo por encima de la disciplina de partido (si lo hace bien, y a su partido no le gusta, siempre puede presentarse él solo en las elecciones siguientes).

JESÚS ZAMORA BONILLA dijo...

Por otro lado, el sistema puramente proporcional parte de la premisa (falaz) de que los partidos (o sus programas, tomados cada uno de ellos "en bloque") deben ser las opciones entre las cuales los ciudadanos deben elegir. ¿Por qué es bueno un sistema en el que la composición del parlamento se corresponda con las preferencias de los ciudadanos sobre los PARTIDOS? A mí uede gustarme la política del partido A sobre educación y la del partido B sobre defensa. ¿No sería más "representativo" un sistema en el que la composición del parlamento "representa" las preferencias de los ciudadanos sobre CADA UNO DE LOS TEMAS que se tratan en los programas?
He defendido estas ideas en la serie "Yo vendo unos votos negros", en mi blog:
http://abordodelottoneurath.blogspot.com/search?q=votos+negros

Anónimo dijo...

Cuando votas representantes no tiene sentido votar sobre una parte del programa u otra. No puedes coger media persona del Candidato A y media del B.

Por otra parte, es cierto que el sistema de circunscripción uninominal se basa en la "reponsabilidad". El problema es que en Parlamento, lo mínimo que pido es que sea representativo de las ideas de los ciudadanos. ¿De verdad los británicos desean una mayoría absoluta de los Laboristas? mmmmmm... creo que no.

LL dijo...

Las cajas de texto estan mal puestas, la de reforma electoral "animada" esta puesta con el codigo para la otra y viceversa, nada mas xD

solo eso

pedro_rot dijo...

Todas las discusiones acerca de la búsqueda y defensa de un sistema electoral lo más proporcional posible intentan resolver
el problema de asignar escaños en función de los votos obtenidos de las diversas candidaturas. Hasta aquí creo que no descubro nada y estaís de acuerdo conmigo.

Bien, imaginemos pues, que hemos encontrado la solución a dicho problema (posiblemente puede que sea la solución propuesta por Jesús Zamora Bonilla en su blog acerca del principio del resto mayor; o imaginando incluso que dicho problema no es resoluble, podemos suponer que hemos encontrado una solución óptima al problema, pero no la solución perfecta).

En cualquier caso, bajo la anterior hipótesis, permítanme entonces las siguientes reflexiones:
1. En el actual sistema político español donde los partidos políticos se reparten el poder y ejercen la disciplina de partido, ¿son los diputados representantes de los ciudadanos o son delegados del partido?
2. ¿A quién deben su elección (y lealtad) los diputados, a los electores o a los jefes o cúpula del partido que los mete en las lista?
3. ¿Cambiaría algo si sustituyésemos los 350 parlamentarios por sus respectivos jefes de partido con sus correspondientes cuotas de participación o poder, derivadas de los porcentajes obtenidos en el porceso electoral?

Como se apunta en anteriores comentarios, un sistema electoral por circunscripciones uninominales (es relevante matizar si lo es por mayoría absoluta a doble vuelta o por mayoría simple) incide en la posibilidad de que los electores puedan controlar la acción del candidato elegido y deponer a sus representantes en caso de faltar a sus compromisos. La clave no está en el mejor reparto de escaños posibles, sino el control del poder.

Seguramente encuentren mayor información al respecto en los siguientes enlaces:

La República Constitucional
Diario

Sergut dijo...

Como comenta Pedro Rot, la clave no está en que el reparto de escaños a nivel nacional siga la proporción del reparto de votos a nivel nacional. Lo importante es que mi representante me represente a mí, y no a su partido.

Como bien dice Rot, si la proporción de escaños va a seguir a la proporción de votos, no hace falta tener 350 diputados. Se pone un diputado por partido, se le da un peso según el número de votos, y ya está. Nos ahorramos un montón de sueldos y dietas!

La ventaja del sistema uninominal es que permite un contacto mayor de los diputados con sus electores. En UK todo el mundo sabe el nombre de pila de su MP (diputado) y sabe a qué dirección escribirle si no está de acuerdo con lo que hace. En España lo único que saben la mayoría de los electores es el nombre del candidato a la presidencia.

Invitado dijo...

La proporcion es imprescindible, pero no basta con eso.

Además está bien que al votar a una lista pueda seleccionar un candidato de esa lista.

los escaños deben asignarse de forma proporcional, pero si a un partido le corresponden 5 escaños, que los tomen los 5 más votados de la lista, no los 5 primeros de la lista.

Así ademas de proporcion el diputado le debe el voto al votante, no al partido.